Mara
Mara pasó la mitad de su vida encerrada en una habitación. Es un saco de amor que si le das tiempo y tranquilidad te saltará encima y se te pondrá panza arriba cual bebé.
Le ENCANTAN los mimos y la atención, pero lo está pasando regular por aquí ya que lleva mucho tiempo sin socializar y le cuesta coger confianza.
Como os decimos en la ficha de Nemo, tenía una familia que la encerró en una habitación durante un año junto a Nemo y otra gata más. Se le nota a ambos ya que se sienten mucho más seguros en un espacio reducido, pero, con paciencia, os demuestran los dos que están llenos de cariño para dar de forma incondicional, y a pesar del desencanto que han tenido con los humanos, siguen ambos mirándonos con ternura y amor.
Esperamos que encuentres una familia para siempre, Mara.

